Este dicho es propio del ámbito militar, para intentar concienciar a los jóvenes reclutas sobre la imprevisibilidad de las armas de fuego, y por ello, que no se puede jugar nunca jamás con ellas.
Otras versiones son:
- Del palo de una escoba salió una vez un tiro
- Hasta el palo de una escoba… sale una bala
- De una escoba salió un tiro
- Yo vi salir un tiro de un palo de escoba