La lengua es la espada de las mujeres; por eso nunca la dejan que críe moho. Publicaciones relacionadas: Visto lo visto alabado sea Cristo. Estrella sola, buena helada; estrellas juntas, agua barruntan. Tus deseos son órdenes para mi Por San Isidro labrador (15 de mayo ), se va el frío y viene el calor