En la mesa de San Francisco, donde comen cuatro comen cinco

Es un refrán, que aunque sea poco usado, se utiliza para indicar que, cuando hace falta, se debe repartir lo que se tiene. Igualmente, es usado para convencer a alguien para que se quede a comer, aun cuando no se la esperaba. En ocasiones, se emplea solo la segunda parte: «donde comen cuatro comen cinco».

Este refrán tiene otras variantes:

  • En la mesa de San Francisco, donde comen cuatro comen cinco, pero comen mejor tres
  • En la mesa de San Francisco, donde comen cuatro comen cinco, pero tocarán a menos
  • La olla de San Francicso: donde comen cuatro, comen cinco

A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente

Este refrán se le atribute al conde de Romanones. Se utilizó con frecuencia a lo largo de la Restauración, la de Cánovas y Sagasta.

Álvaro Figueroa y Torres (Madrid, 9 de agosto de 1863 – Ibidem, 11 de septiembre de 1950) fue un político, empresario y terrateniente español. Considerado en su época como uno de los grandes terratenientes de España, estuvo estrechamente ligado a los capitales franceses y sería accionista de importantes empresas españolas de la época, como Peñarroya, Minas del Rif, ferrocarriles, etc. La historiografía ha presentado al conde de Romanones como epítome de todas las lacras —clientelismo, corrupción, despotismo— del sistema político de la Restauración.